lunes, 7 de abril de 2014

EL GATO Príncipe de los animales.



Sus poetas, sus pintores y sus amigos.

Por: Julio Angulo


La gracia especial del gato con sus movimientos suaves, su mirada serena, en la que Taine veía, algo como un espejismo del Edén perdido, le han hecho acreedor al respeto y a la amistad entrañable del hombre. Inútil ah sido que Buffón quisiera desprestigiarle, muchos siglos antes del que naturalista francés pensara presentárnoslo como un ser infiel y egoísta, los egipcios habían reconocido en el virtudes y excelentes y elevaron al gato templos y los hicieron una divinidad domestica. La muerte de un gato ella para aquella gentes una calamidad, cuando ocurría embalsamaban cuidadosamente al animalito y lo enterraban en Bubastis.

Hoy todos los musulmanes ven al gato un animal puro y casi divino, por el cariño que Mahoma profesaba a su gata Muezza. En cierta ocasión la gata se había dormido sobre una manga del profeta, y este prefirió que cortasen la tela antes que despertar al animal. Cada vez que Mahoma volvía a casa Muezza le salía al encuentro, y como gratitud les concedió un puesto en su paraíso y el privilegio de caer siempre de pie.
Durante la edad media todos los pueblos cristianos declararon la guerra al gato excepto Inglaterra, donde estaba protegido por leyes especiales. Se le acusaba de asistir al aquelarre y se le hizo compañero de las brujas. Los gatos negros eran considerados como encarnaciones del espíritu maligno, y en las hogueras de San Juan se les arrojaba docenas de ellos al fuego. Estas supersticiones referentes al gato negro duran todavía en algunos sitios. Se dice que Napoleón la noche antes de la batalla de Waterloo vio ensueños un gato negro que corría dos veces de un ejército a otro.

En el siglo XVII, cuando la gentes aprendieron a reírse de los fantasmas y de las artes mágicas, el gato empezó a encontrar amigos, sobre todo entre los artistas, para quienes fue y sigue siendo, un compañero dulce, silencioso, juguetón cuando se le piden juegos  y grave cuando no hay humor para ocuparse de él.
Lope de Vega autor de la “Gatomaquia” fue gran amigo de los gatos, como Corneille y Racine y Du Bellay en Francia. Entre los ingleses el poeta Thompson autor del “Rule Britannia” que lloro al encontrar a su gata ahogada en una pecera. Diderot, Rousseau y Chatebriand se encuentran entre los panegiristas del gato. Pero los escritores que con más entusiasmo han hablado de él han sido Teófilo Gautier, Prospero Merimee, Víctor Hugo y Francisco Copee que siempre tenían ocho a diez gatos a sus alrededor.

Taine y Lemaitre han dedicado a los gatos magníficos sonetos, en los que celebra la mezcla de dulzura  y escepticismo que en este animal se halla representada. Pierre Lotti tiene en sus libros muchas páginas dedicadas a sus gatos.
Los hombres de estado más insignes rivalizaron con los poetas y novelistas en demostrar al gato la más acendrada amistad. Richelieu  que supo dominar a Luis XIII y a toda Francia, deponía todas sus energías frente a un gato, llego a reunir cerca de veinte en su casa y al morir dejo una importante cantidad para que fuesen atendidos todos. Otro cardenal también político, Wolsey daba siempre audiencia a las visitas teniendo acurrucado en sus rodillas a su gato favorito.
El gato también tiene sus pintores celebres. Los antiguos artistas egipcios y japoneses fueron maestros en la representación del gato. En el siglo XVIII el pintor suizo Godefroy Mind cultivo con tanto acierto esta especialidad que mereció ser llamado “El Rafael de los gatos” . Lambert , Wiesser y Fanny Moore consagraron a este animal su talento pictórico. Pero nadie ha sobresalido tanto en la pintura de los gatos como Steulen, Willette y Enriqueta Ronner. Esta pintora dedicada por entero a la representación del gato en las distintas fases de sus vida, lo han sabido pintar con habilidad insuperable, muchos de sus cuadros están hoy en poder de la familia real Inglesa.

Los gatos elegantes y desdeñosos, tigres en miniatura conservan su gracia y su dignidad de movimientos hasta cuando duermen. Y como dice el proverbio alemán “Pasan por delante del mismo emperador sin llamarle majestad”

jueves, 20 de febrero de 2014

La Noche de los eternos gatos por Iz.



"El paraíso jamás será paraíso a no ser que mis gatos estén ahí esperándome."
- Epitafio en un cementerio de animales-





Este es, responsable que adore a los gatos, el creo en mi, un sentimiento que no entiendo, todavía, algo que me hace quererlos en demasía. Ganarse el afecto de un gato no es cosa fácil, tienen un ego colosal, quizas eso se debe a que protegían aquellos semidioses de la tierra, son símbolos de protección y alejan toda mala energía y cualquier plaga venidera. Son considerados  unos de los animales más inteligentes de la naturaleza. Muy astutos y elegantes  y a veces son unos sinvergüenzas si los dejas pasar mucho. Son mi adoración los gatos , en especial lo que están ahora conmigo, Cleo y Manchitas , una pareja de gatos explosiva si  se juntan para  jugar nada los detiene ni el castigo más supremo de un Dios , porque ellos son como pequeños leones , que juegan a ser pequeños en esta  tierra donde reina el hombre.





Cleo , cada vez esta mas grande y su pelaje totalmente negro la embellece , y Manchitas no se queda atrás el cada vez esta mas fuerte , agarrando mas contextura , pero peligra a veces , pues dicen que lo regale , me cuesta trabajo asumir eso y hago de todo para que se quede conmigo. Estos gatos siento que a veces me quiebran ,  pues me llenan de sentimientos nobles , que nunca había sentido.  Todo un lenguaje desarrolle con ellos , cuando llego , lanzo un silbido tenaz ,  ellos salen por la ventana  del segundo piso a verme , la primera  en salir es La Cleo , me mira y maúlla , y el segundo en asomarse es Manchitas , con sus cabeza enmascarada , pareciera que llevara un antifaz en los ojos , pero no son sus manchas negras que lo hacen ver como pícaro bandido.







¿Qué haría sin mis gatos? , ¿Que haría sin la música? Creo que ambos son complementarios de uno sola cosa, la pasión  que envuelve la vida para algunos. Cuando planeo  viajar, pienso en llevarme a Cleo , no sé  qué hacer con Manchitas , cada vez crece más  y se me apega mucho. Voy al baño y esta esperándome en la puerta, voy a ver a mi madre a su habitación y el esta atrás mío esperándome, me sigue a todas partes. Cosa que no hace mi Cleo. Pareciera que el gato se vuelve mas dependiente de mi o tan salo está jugando conmigo, no lo sé, pero me gusta tenerlos ahí conmigo dándome vueltas. Cuando los llamo a los dos, solo me basta lanzarle un silbido y vienen como canes a verme. Cuando el sueño me lleva a la cama, ellos están al pie de ella durmiendo agarrando las mejores posiciones, pues velan mi sueño, temen que me vaya por otra dimensión del sueño y no vuelva, como buenos guardianes celosos, cuidan de  tu sueño y saben la hora exacta que te vas levantar, están todo el tiempo observándote como duermes, y miran tus sueños y cuida que nada negativo entre por ahí. Estos gatos razonan, todo el tiempo. Uno se hace líos en la cabeza con absurdos problemas, los miro a ellos y están raudos y tranquilos y felices aparentemente. 



El día que estos gatos dejen de darme vuelta por mi vida, sabré que el tiempo de largo recorrido acabo. Y la anunciada muerte vendrá, y no habrá una gata negra que me defienda y no habrá un gato pirata honrado que me salve. Es ahí donde me encontraré con el aquel enviado  de reino de los felinos , aquel que hizo aferrarme a los gatos , el que se fue me dejo a una gata llamada Mini , ese gato atigrado , plomo con blanco de carácter fuerte , su nombre era Fritz Sant James , más conocido como el gato Fritz , con el estaré jugando en aquel reino perdido , donde los dioses no son los hombres , donde los dioses son ellos los gatos , pues son ellos los que juegan con nosotros en este mundo cada vez más oscuro. Quizás aquellos gatos , que corren por los techos , y que abundan en las madrugadas de luna hiena , sabrán el misterio que envuelve este mundo. Pero prefieren callar, pues nos quieren hacer aprender la lección. Y estamos aprendiendo todo el tiempo , gracias a los gatos , tolero mas la humanidad y aprendo mas del ZOO.Desmond Morris nunca se equivoco al respecto con la teoría del comportamiento de los animales y de los hombres. No se pude entender cómo el hombre teniendo materia gris , el llamado cerebro pueda depredar el lugar donde vive. Veo a mis gatos y cuidan el lugar donde viven, saben donde hacer sus necesidades. Veo a los humanos y veo muchas veces como la cagan, o la friegan.



Amo cada vez a mis gatos y cada vez me distancio  de la humanidad. Si existiera ese tal Dios y me preguntara, ¿como quieres nacer en la tierra? 
---En todo menos en un ser humano.---

Feliz día gatos, feliz día luna , feliz día Cleo , Feliz día Manchitas , Feliz día Fritz aunque no estés aquí se que me observas de algún lado , y muy pronto no vamos a encontrar.

Iz.



lunes, 3 de febrero de 2014

Poema para Cleo #1





A veces me pregunto Cleo.
¿Que dirán tus ojos verdes olivo?
No hayo ninguna respuesta.
Pero solo hecho de que estas ahí. Me conforta.
Estas creciendo Cleo y a veces eso me asusta.
No sé hacer otra cosa más que cuidarte.
Iz.

Te recuerdo siempre Mini.




La otra vez estuve pensando en ti  Mini. Y de alguna manera estaba prestando mucha atención a las palabras que te diría, Si te viera por ahí andando  en un techo, saltando de un lado a otro. Te gritaría esto porque no me vas escuchar.

La Fatalidad me tomo por asalto. Estos humanos que me canso de comprender a veces, no viven en aquella armonía que dicta la Naturaleza de dónde eres parte. Sé que eres más fuerte que yo. Naciste en un techo. Yo nací bajo uno que nunca fue mío. Tal vez sea la razón que nuestras vidas coincidieron para juntarse. Para comprender de alguna manera, la Naturaleza que esta devastada por la humanidad.
Solo tengo la esperanza que me diste, y es ese inmenso amor guardado en alguna parte de mi corazón.
Mini no sabes cuánto te extraño. Tus críos Cleo y Manchitas crecen cada vez más y yo me veo cada vez más pequeño.

Me despido desde aquel paraiso perdido.

                                                                                                          Iz.